viernes, 3 de agosto de 2012

Sweet.

¿Sabes cuando compras galletas y coges un paquete, el primero que ves que está bien, pero llegas a casa y ves que, al abrirlo, todas las galletas están hechas migas?
Pues así no, peor.

A veces, a este pedacito de piedra que ríe y bromea a diario le gustarían algunos cariñitos.
No sé, por probarlos... No sé a qué saben... No sé qué tacto tiene una caricia en la mejilla, ni el calor que hace cuando abrazas a alguien mucho rato, ni cómo es mi sonrisa por un beso en la frente...

Nah, pero tampoco necesito saberlo para sobrevivir, ¿no...?

2 comentarios: