Pasar de la oscuridad más negra a la luz más brillante.
Todo sucedió de repente.
Todo volvía a estar bien tras su silencio, por enésima vez, y.. en un abrir y cerrar de ojos.. desapareció. Empezaba a acostumbrarme, torpemente me iba convenciendo de que volvería y todo estaría bien como pasó veces anteriores, pero día a día, mes a mes... no volvía. Dos años más tarde aún la hubiera perdonado, pero... ocurrió algo inesperado.
"Hagamos una cosa. Una promesa, para los dos. Yo prometo no volver a caer con ella y tú prometes no volver a caer si ella regresa, diga lo que te diga."
No sabía muy bien por qué, pero estaba dispuesta a mantener esa promesa pese a no conocerle apenas. Se lo había prometido y era una oportunidad/excusa para poner fin a aquella tortura.
Poco a poco, mis sonrisas eran menos dependientes de aquella espina clavada a la que aún esperaba y, un día, me acordé de ella. Y ya está. Llevaba años recordándola y sintiendo cómo todo mi mundo se venía abajo justo después, cómo se borraba mi sonrisa, cómo se empañaban mis ojos, cómo me dolía su recuerdo, físicamente incluso. Pero... esa vez solo la recordé, y no dolió, y mi sonrisa seguía en mi rostro. Alcé la vista y juraría que te vi tendiéndome la mano, orgulloso.
Te lo quería agradecer más que verbalmente, así que pensé en seguir una amistad más fuerte, en confiar en ti para todo. Lo que yo no esperaba era encontrarme con alguien tan maravilloso como tú; sabía que eras genial, pero no pensé que sobresalieras tanto a los demás.
Despertaste mucho más mi curiosidad, poco a poco. Y, de pronto, me di cuenta que tenía en mis narices a alguien que me apoyaba en todo, que me daba la mano, que me protegía, cuidaba y enseñaba...
Te empecé a ver con otros ojos, admirándote, y terminé por darme cuenta que esas tontas sonrisas en mi cara al hablar contigo no eran las que le ponía al resto...
Ahora... aquí me tienes, amor. Viendo en ti lo que no he visto en nadie más desde entonces. Y es que te quiero una barbaridad...
Es curioso, pues creí que jamás podría volver a sentir nada parecido, que nadie más podría volver a hacerme sentir por las nubes. Creí que nada me devolvería esos momentos de inocencia y fantasía...
Pero tú... tú sales de los parámetros. Eres un sueño. Eres mi sueño. Me das ese calor, esa protección... sin siquiera tocarme. Cosa que hace que desee todavía más solo el poder darte una caricia, mirarte a los ojos mientras me permites el lujo de poder tocarte, ver que eres real, que algo tan bonito sí es cierto, sentir el calor bajo tu piel, en mis dedos... solo una caricia... Es la segunda cosa que pediría si no pudiera pedir nada nunca más.
Te quiero...
Me encantaría poder demostrártelo de más formas. Demostrarte que, para mí, eres la más bonita y brillante de las luces, la que me despierta por las mañanas dulcemente y me recuerda que me quiere, la que hace desaparecer las sombras, la que ilumina mis pasos... la que me hace brillar a mí. Que eres como un Picasso, un Goya, un Van Gogh, un Dalí... Algo tremendamente fuera de mi alcance... pero aun así tú te me acercas y me regalas tu tiempo.
Demostrarte cuánto te quiero, enseñarte cómo te veo con mis ojos y hacer desaparecer así tus inseguridades y complejos. Demostrarte que no es pasajero, que no eres la persona equivocada, que solo tú me estremeces como nadie y me calmas tanto. Hacerte ver que no se puede comparar con nada, que esto es muy grande, que abarca mucho más que un mundo físico, metafísico, fantástico... Que va más allá de las estrellas, que puede con todo.
Y me encantaría poder hacerte sonreír siempre, a cada instante, convertir los golpes en besos, hacerte suspirar, reír hasta no poder más,llevarte a la cumbre de la felicidad, allí donde nadie ha llegado. Mostrarte todas tus virtudes y vestir con bonitas verdades tus posibles defectos. Enseñarte siempre el lado bueno de las cosas, ayudarte a dormir, a soñar, espantar tus pesadillas, domar tu dolor y endulzarlo para volverlo en más sonrisas. No soltar nunca tu mano, evitar tus caídas y caer contigo si no pude... Demostrarte que nunca me iré de tu lado, que nunca podrán apartarme de ti, que siempre voy a estar ahí para ti, mi amor... sin importar el tiempo ni el espacio.
Siempre serás mi salvación... Te quiero.