domingo, 29 de julio de 2012

A limpiar.

De repente, mi vida da un giro. Bueno, más bien la tuya, pero es que están ancladas. Y ese giro es lo que ahora me hace buscar diariamente en mi hermano un motivo por el que despertar mañana y no quedarme en la cama hasta que deje de latir mi corazón.

De repente, le sacas las uñas a tu hermana porque quiere la compañía de su madre, y su bienestar. Porque admítelo, vuestra madre no está bien donde está ahora, tiene un constante grito en la cabeza de alguien que aprovecha cuando te giras para alzarle aún más la voz y reprocharle que respire, casi. No voy a usar palabras mayores, pero ese trato tiene un nombre... un nombre horrible.
De repente, hablas de juicios.
De repente, parece que lo único que te importa es el dinero.
De repente... de repente se me quitan las ganas de verte la cara.
Estoy segura de que lo peor no tardará mucho en llegar, que pronto mi hermano querrá saber más de todo esto y, desde luego, tú no le decantarás por mí. Y yo te juro que si me alejas de él, jamás de los jamases te lo perdonaré, porque él es el único que me encierra el monstruo.

¿Sabes? No tengo aún 20 años, te lo recuerdo... Aún quiero disfrutar, como tú hiciste a esa edad. Creo que no he sido todo lo peor que puede ser una persona como para merecer que me hagas esto... y mi hermano aún menos. 
Quiero estudiar una carrera, aprender muchos idiomas, viajar, trabajar, estoy enamorada y quiero crecer, pero quiero crecer con una sonrisa en la cara, quiero comerme el mundo...
¿Te acuerdas de esas tardes en las que te avisaba de que iba a salir con mis amigos y para ello te comía a besos como si así te pidiera permiso? ¿Te acuerdas cuando volvía y te volvía a comer a besos? ¿Te acuerdas cuando me pedías lo que fuera y yo lo hacía con una sonrisa deslumbrante? ¿Te acuerdas de cuando te iba a buscar a ti por la noche si tenía miedo...? Y ahora de tus labios salen siempre las mismas palabras: "estás arisca conmigo y no sé qué te he hecho".
Piensa... porque si te lo tengo que decir yo será para poner punto final a cualquier conversación habida y por haber.

Piensa, porque te quiero lo que no está escrito y me mata cada palabra que mi corazón me suplica escupir...




Ahora, si me disculpas, voy a limpiar la casa...


jueves, 26 de julio de 2012

Hoy.

Todo a mi alrededor está mal, y podrido. Estar bajo este techo es como un infierno.
Pero hoy vendrán dos presencias angelicales a pasar conmigo la tarde. No son perfectas, claro que no, nadie lo es, pero hacen que este infierno sea más habitable.

Con ellas también tengo complejos, pero no suelo recordarlos. Con ellas puedo dejar de lado esta faceta mía de chica de acero y ser todo lo dulce y sincera que quiera.
Las adoro.

Intentaré no pensar que, al caer la noche, tendréis que iros...


martes, 24 de julio de 2012

Voice.

Ya va una semana.
Desvarío, estoy paranoica. Tanto que me ha dado miedo la Luna.
Me preguntaron si merecía la pena y yo dije que sí, sin embargo... aquí me hallo, a horas intempestivas en las que debería intentar dormir lo que no he podido estos siete días, esperando algo que no va a llegar. Lo sé.

Necesito una voz que me llame cuando me pierda y me sumerja en el más dulce sueño cuando no pueda dormir. Como ahora...
Pero en fin. Buenas noches, esta siniestra Luna de hoy me espera para convertir mi suerte en una pesadilla.

jueves, 19 de julio de 2012

Exijo sangre en la punta de mi lanza.

Tengo un saco lleno de "que os jodan, no os soporto".
Por culpa de unos pocos odio a todos, no lloro por nadie tampoco
y me la sudan tus tesoros.
Estoy al límite pero, antes de caer, me llevaré por delante a un par de miles
por placer, por nacer, por no haber dado un poco su brazo a torcer.
Quizá hubieran evitado verse arder.

lunes, 16 de julio de 2012

Tiempo.

Estoy triste. Mucho...
¿Cuánto tiempo hacía que no pronunciaba esas palabras...?
Solo tengo ganas de abrazar alguien, o simplemente tumbarme en la cama y abrazarme a la almohada, y llorar... y no dejar de llorar... y gritar, y rabiar... y seguir llorando.

No quiero consuelo, no quiero palabras. Solo quiero que el silencio me acoja y me deje llorar hasta ahogarme...

¿Cuánto, cuánto tiempo hace...?




Caminando con mi piel sudorosa y este inmundo calor
lavo estas manos, esta vida, para levantar el ánimo.

Mirando con este bello rostro llorando, es mejor que un consuelo sin sentido.
Enfrentarlo, sólo quiero aceptar el odio.
¿Por qué no estás aquí? Por eso la gente estúpida se ríe de mí.
Deja que este mundo produzca odio, más y más...



domingo, 15 de julio de 2012

Imperdonable.

Es imperdonable por mi parte que me quiera aferrar a algo que ya no existe.
Tú, precisamente tú no eres, de ambos, el que debe desconfiar por si le cae una puñalada.

No, ya no existe. Lo único que nos une es alguna que otra partida al LoL.
No sé quién eres, pero no eres aquel chico que me dijo que no dudaría en correr a mis brazos el día que no pudiera más, desde luego. Porque, no me jodas, ya no puedes más, se te ve aunque te lo calles.
Y no tienes por qué mentirme, si lo haces es porque quieres, ni se te ocurra atreverte a pensar/decir que lo haces por necesidad, deber u obligación.

No sé de dónde coño saqué la idea de poder seguir siendo tu amiga, si no quieres, no me dejas serlo...

lunes, 9 de julio de 2012

Piedras.

No comprendo, no logro comprender qué es lo que me impide, a estas alturas, terminar con todo definitivamente. No entiendo qué puede quedar aún después de haberte tomado tantas molestias. No sé por qué, no lo entiendo...

Te quiero bien lejos, porque ninguna de mis "piedras" ha sido intencionada, ni una sola, y no quiero que vuelvas a jugar a algo tan peligroso conmigo, conmigo no.
Pero sigue aquí ese delicioso perfume que me protege y embriaga y me hace recordar los momentos más bonitos de mi vida y me saca una sonrisa al insinuarse tras el papel...

No lo comprendo, de verdad que no entiendo cómo aún puede ser esto posible... 


domingo, 8 de julio de 2012

Un intento.

Intentas expresar lo que sientes en un acto desesperado por lograr un poco de serenidad y desfogo interior a pesar de que sabes que eso no soluciona tus problemas. Lo intentas, lo vas escribiendo y... terminas borrando cosas que quizás no sea necesario que se sepan o insinúen. Vas borrando hasta que te quedas en dos frases que frustran lo que intentabas obtener al escribirlo.

Intentas hablar de lo que sientes, de cómo te sientes, de lo que quieres, pero... ¿a quién le importa, en realidad?
Es todo asunto mío. Soy yo la que tiene que solucionarlo y, como he dicho, no se soluciona por más desahogarte.


jueves, 5 de julio de 2012

Otro día será.

— Otro día será, yo tenía pensado irme justo a esa hora.
— ¿Tenías pensado? ¿Pero podrías quedarte un poco más?
— Podría, sí.
— ¿Pero no lo harás...?
— Tú no cancelas planes por mí, yo no los pienso cancelar por ti.
— No puedo cambiarlo, tengo muchas cosas que hacer...
— Lo primero es mentira, lo segundo lo dudo. Pero que me da igual. Ya nos veremos.
— Has cambiado...
— Tú sigues igual de idiota y conformista, solo que ahora te ha dado por poner excusas patéticas para no tener nada que ver con nosotros.
— No es cierto.
— Como tú digas. Lo dicho: otro día será.






Sinceramente, me da pena, pero la sonrisa falsa la vas a poner solo tú ahora. Por aquí nos empezamos a cansar de tus gilipolleces.