Lo que parecía imposible cada vez está siendo más común y lo que parecía un juego es cada vez más real.
Me gusta cuando me sorprendes, cuando me haces reír y cuando ríes tú. Me gusta oírte cuando me cuentas sobre lo que juegas, sobre cosas que te han pasado, sobre personas que conoces. Me gusta cuando me ayudas con mi hermano, cuando me ayudas con mis padres y aún más cuando me ayudas conmigo. Me gusta tu forma de ver las cosas, tu forma de pensar y la calma tan agradable que caracteriza tu voz. Me gusta cuando se te nota que lo que hago y aprendo también te gusta a ti, cuando no dices según qué cosas pero yo las sobreentiendo, cuando me callo algunas obviedades porque entonces se hacen más mías. Me gusta cuando me tiras los tejos, cuando me provocas, cuando me haces pedirte cosas para que me las des, cuando me tientas, cuando me dejas con las ganas. Me gusta cuando susurras... y todo lo que eso conlleva.
Y me encanta ver y oír que tienes ganas de mí.
Agh, eres la mezcla perfecta entre la luz y la oscuridad.
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